Regla SRD 5.1 · p. 105
Combate montado
Tanto si se trata de un caballero que carga contra el enemigo a lomos de un caballo de guerra, de une mague que lanza conjuros desde la grupa de un grifo o de una clériga que surca el cielo montada en un pegaso, todos disfrutan de los beneficios de velocidad y movilidad que proporciona una montura. Puedes usar como montura a cualquier criatura voluntaria que sea al menos una categoría de tamaño superior a ti y que tenga la anatomía apropiada para esa función conforme a las siguientes reglas.
Montar y desmontar
Una vez durante tu movimiento, puedes montar o desmontar de una criatura que esté a 1,5 m o menos de ti. Para ello, necesitarás invertir la mitad de tu velocidad. Por ejemplo, si tu velocidad fuera de 9 m, tendrías que gastar 4,5 m para montar en un caballo. Por tanto, no podrás montar si no te quedan al menos 4,5 m de movimiento o si tu velocidad es 0. Si un efecto mueve tu montura en contra de su voluntad mientras estés sobre ella, deberás superar una tirada de salvación de Destreza con CD 10 o caerás y quedarás derribado en un espacio a 1,5 m de ella. También tendrás que hacer esta tirada de salvación si te derriban mientras estás montado. En cambio, si es tu montura la derribada, podrás usar tu reacción para desmontar y aterrizar de pie al tiempo que esta cae. Si no lo haces, desmontarás y caerás de bruces, derribado, en un espacio a 1,5 m de ella.
Controlar una montura
Mientras estés sobre una montura, tienes dos opciones: controlar la montura o dejarla actuar de forma independiente. Las criaturas inteligentes, como los dragones, son independientes. Solo puedes controlar la montura si está entrenada para aceptar un jinete. Se asume que los caballos domesticados, los burros y otras criaturas similares han recibido este adiestramiento. La iniciativa de una montura controlada cambiará para coincidir con la tuya cuando montes. Se moverá siguiendo tus órdenes y únicamente podrá llevar a cabo tres acciones: correr, destrabarse y esquivar. Una montura controlada puede moverse y actuar incluso desde el mismo turno en que la montas. Las monturas independientes conservan su posición en el orden de iniciativa. Llevar un jinete no impone ninguna restricción en las acciones que la montura puede realizar, ya que esta se mueve y actúa según sus propios deseos. Podría huir del combate, abalanzarse sobre un enemigo gravemente herido con la intención de devorarlo o hacer cualquier otra cosa, que no tiene por qué ser lo que a ti te gustaría. En cualquier caso, si la montura provoca ataques de oportunidad mientras la montas, el atacante podrá elegiros a la montura o a ti como objetivos.