Muro de viento
SRD 5.1 frente a SRD 5.2.1. 2 bloques idénticos, 1 reescritos, 0 que desaparecen y 0 nuevos.
- Nivel
- 3
- Escuela
- Evocación
- Nivel
- 3
- Escuela
- Evocación
Un muro conformado por un intenso viento surge del suelo en un punto de tu elección dentro del alcance. Puedes formar un muro de hasta 15 m de longitud, 4,5 m de altura y 30 cm de grosor. Puedes darle a ese muro la forma que quieras, siempre que trace una ruta continua por el suelo, y durará hasta que termine el conjuro.
Un muro conformado por un intenso viento surge del suelo en un punto de tu elección dentro del alcance. Puedes formar un muro de hasta 15 m de longitud, 4,5 m de altura y 30 cm de grosor. Puedes darle a ese muro la forma que quieras, siempre que trace una ruta continua por el suelo, y durará hasta que termine el conjuro.
Cuando el muro aparezca, todas las criaturas situadas en su área de efecto deberán hacer una tirada de salvación de Fuerza. Sufrirán 3d8 de daño contundente si la fallan o la mitad del daño si la superan.
Cuando aparezca el muro, todas las criaturas situadas en su área hacen una tirada de salvación de Fuerza; sufrirán 4d8 de daño contundente si la fallan o la mitad de daño si la superan.
El viento fuerte mantiene a raya la niebla, el humo y otros gases. Las criaturas voladoras de tamaño Pequeño o menor no pueden atravesar el muro. Los materiales sueltos de poco peso que entran en el muro salen volando hacia arriba. Las flechas, los virotes y otros proyectiles ordinarios lanzados a objetivos que estén detrás del muro salen despedidos hacia arriba y fallan automáticamente. (Los pedruscos lanzados por gigantes o máquinas de asedio y los proyectiles similares no se ven afectados). Las criaturas en forma gaseosa no pueden atravesarlo.
El viento fuerte mantiene a raya la niebla, el humo y otros gases. Las criaturas voladoras de tamaño Pequeño o menor no pueden atravesar el muro. Los materiales sueltos de poco peso que entran en el muro salen volando hacia arriba. Las flechas, los virotes y otros proyectiles ordinarios lanzados a objetivos que estén detrás del muro salen despedidos hacia arriba y fallan automáticamente. Los pedruscos lanzados por gigantes o máquinas de asedio y los proyectiles similares no se ven afectados. Las criaturas en forma gaseosa no pueden atravesarlo.
La alineación empareja bloques por vocabulario, no por caracteres: dos párrafos con la misma idea y distinta redacción salen como «reescrito», que es lo que son.